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Nuevo quiosco de registro con reconocimiento facial para un control de accesos infalible

news, la solución verifica la identidad del visitante antes de entregarle cualquier credencial física y llega para tapar un agujero que todos nos hemos encontrado en recepción: el de la persona que…

actualizado 18 de agosto de 2026

Nuevo quiosco de registro con reconocimiento facial para un control de accesos infalible

HID, Soloinsight y CTS acaban de presenta un quiosco de registro que combina el lector de documentos HID ATOM y el módulo facial HID U.ARE.U con la plataforma CloudGate. Según publica SEN.news, la solución verifica la identidad del visitante antes de entregarle cualquier credencial física y llega para tapar un agujero que todos nos hemos encontrado en recepción: el de la persona que se presenta "a ver a su amigo" y a la que apuntas el nombre en una libreta sin mirar demasiado el DNI. Para quien monta accesos físicos —en una oficina, en un hospital, en una nave con subcontratas—, esto es de esos movimientos que cambian el "¿y si entra uno que no toca?" por una trazabilidad de las que se defienden delante de un auditor.

Lo que pasa en el mostrador, paso a paso

Vamos a ver el flujo tal y como lo plantea el fabricante, que es donde tú, en obra, tienes que tener claro qué pasa y qué no. El anfitrión pre-registra al visitante en CloudGate y el sistema manda un correo con un QR. Al llegar, el visitante escanea el QR en el quiosco y pasa el documento por el lector ATOM: pasaportes, carnets de conducir, IDs móviles, lo que sea. El ATOM lee el chip RFID/NFC, los códigos de barras y los datos del MRZ, y de paso revisa las medidas de integridad del documento para que no te cuelen un carné "trucho". Si pasa el filtro, entra el módulo HID U.ARE.U Face: verificación facial en directo contra la foto del documento. Si la cara no coincide o no se detecta una cara viva, el sistema rechaza el escaneo. Punto. No imprime pase, no avisa al anfitrión, no hay credencial. Las visitas recurrentes aprobadas pueden configurarse para entrar sin anfitrión, lo que en una recepción con rotación alta te ahorra más de un disgusto.

Qué se queda registrado y con qué encaja

Una vez verificado, CloudGate confirma el check-in, el quiosco imprime el pase y el anfitrión recibe el aviso. Cada transacción queda en un registro centralizado: hora de entrada, hora de salida, documento leído, cara verificada. Eso es oro para una investigación interna y para cumplir con marcos como HIPAA, GDPR, SOC 2 Tipo II o ISO 27001 —más de 40 frameworks soportados, según el fabricante—. Pero lo que te importa en obra es el otro dato: CloudGate se conecta con unos 30 PACs distintos y con más de 150 integraciones de IT, HR, IAM y SIEM, así que no te obliga a tirar lo que ya tienes montado. Y si ya trabajas con lectores HID Signo o con credenciales móviles, el soporte es nativo.

Lo que tienes que comprobar antes de meterlo en un proyecto

Aquí viene el consejo de oro, el que te ahorra la llamada de las tres de la tarde del cliente. Primero, el quiosco se fabrica en la sede de CTS en Wisconsin, tiene conformidad ADA y garantía de tres años, lo que en un proyecto en España se traduce en plazos y recambios con un fabricante fuera de tu zona. Segundo, CloudGate va como capa neutral frente al fabricante sobre tu control de accesos, pero antes de cerrar el presupuesto pica el dato: asegúrate de que tu PAC está en la lista de los 30 conectores; si no, te toca tirar cableado nuevo y pelearte con pasarelas. Tercero, el módulo facial valida contra el documento, no contra una base de datos de caras vigiladas en tiempo real —sirve para validar identidad en el mostrador, no para listas negras al vuelo—. Y cuarto, dejémoslo claro: este sistema te protege del "se parece mucho al de la foto" y del DNI prestado, pero no te va a sustituir una buena política de acompañamiento en zonas restringidas. Si te encuentras con un cliente que te pide "que la cámara de la entrada pare al que no esté dado de alta", eso es otro proyecto, otra partida y, sobre todo, otro fabricante. Curarse en salud empieza por dejar claro desde el primer día qué hace la herramienta y qué no.

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